Preparar matcha es un acto de meditación en movimiento. No busques la perfección técnica inmediata, busca la fluidez del gesto y la calma en la preparación. Aquí tienes los 5 pasos esenciales para honrar este ingrediente milenario.
Lo que necesitas
- 1.5g de Matcha Ceremonial (2 medidas de chashaku)
- 70ml de agua a 80°C (nunca hirviendo)
- Tu set L'ancos (Chawan, Chasen, Chashaku)
El Tamizado (Furui)
El matcha es un polvo muy fino que tiende a compactarse debido a la electricidad estática. Usa el colador para tamizar el té directamente en el cuenco. Este paso es crucial para evitar grumos y asegurar una espuma sedosa.
El Despertar
Añade un chorrito muy pequeño de agua fría sobre el polvo y forma una pasta suave con el batidor. Esto "despierta" las notas aromáticas y previene que el agua caliente queme el té bruscamente.
El Agua Sagrada
Vierte el agua caliente (80°C). Si no tienes termómetro, hierve agua y deja la tetera abierta reposar durante 5 minutos. El agua hirviendo amarga el té; el agua templada resalta su dulzura (umami).
La Danza del Bambú
No revuelvas en círculos. Bate enérgicamente haciendo una forma de "M" o "W" con la muñeca relajada. Imagina que estás dibujando zig-zags rápidos en el agua hasta conseguir una espuma densa de micro-burbujas.
La Pausa
Sujeta el cuenco con ambas manos para sentir su calor. Respira el aroma vegetal y fresco. Bebe en tres sorbos conscientes. Agradece el momento.